16 oct. 2015

Medios: masificadores de violencia

Con mucha tristeza, indignación y frustración he visto esta mañana una publicación del periódico digital www.lapagina.com.sv en la que muestra un vídeo de dos señoritas adolescentes de una institución privada de Soyapango que se pelean en plena calle. Falta de educación, falta de valores, violencia, etc. muchas pueden ser las raíces de actitudes como éstas; pero no es ese el tema que me trajo a escribir, sino más bien, quiero compartirles mi punto de vista con respecto al papel que juega el medio de comunicación en una publicación como esa. 


La pseudonoticia no brinda casi nada de información relevante sobre el hecho; pero lo que sí resalta, incluso en el titular, es la viralización de un video. Déjenme ver si entiendo: Quiere decir que la viralización de vídeos ya es noticia aquí en el país; o en realidad lo que está haciendo el medio es difundir una conducta violenta de dos salvadoreñas, lo que podría provocar que más jóvenes se filmen –con toda premeditación como se demuestra en dicho vídeo- en riñas y actos que nada positivo traen a nuestros niños, adolescentes y jóvenes que suficiente tienen ya con la cultura de violencia que vivimos a diario. 

Creo que hay un par de cosas que algunos no han entendido en cuanto a las noticias se refiere. El encuadre de noticias, como la mencionada, convierte a los medios de comunicación en reproductores de violencia activa y pasiva, tal y como las clasifica Monika Dunajecka sobre medios de comunicación y violencia (2012). Así, cuando nos referimos a Violencia Activa estamos hablando de aquella en la que los medios se limitan a presentar casos violentos con la finalidad de beneficiarse de sus efectos, es decir con los réditos económicos que esto puede traerles (incremento en ventas, mayor pauta, etc.) y que tiene su raíz en la necesidad de espectacularidad que tienen las audiencias. Prevalece la emoción sobre la reflexión y crean patrones de normalización que cada vez requerirán mayores dosis de sensacionalismo para poder captar la atención del público. Y este tipo de violencia activa que presentan los medios llega a tener efectos acumulativos en el sistema de valores de las personas. 

Por otro lado, si hablamos de Violencia Pasiva podremos referirnos a aquella violencia que los medios de comunicación pueden llegar a provocar al normalizar la violencia estructural o alimentar a violencia cultural de una sociedad. Esta se desarrolla en la elaboración de notas, titulares en la que subyace la intención de provocar conflictos o invisibilizar situaciones. Este tipo de violencia puede conducir a que nosotros aceptemos la violencia como algo normal o natural, incluso puede provocar que lleguemos a justificar hechos violentos como hechos legítimos y necesarios. 

Afirmaciones como las realizadas puede que asombren o puede que generen desacuerdo... es que eso al final, no es lo importante. Lo que sí quiero recalcar es que en un país en donde la violencia con la que se cometen algunos actos criminales es muy alto, sumado a los altos niveles de confianza y aceptación que tienen los medios de comunicación, este tipo de notas no contribuyen en nada, sino por el contrario favorecen a aumentar la percepción de violencia en el país; y peor aún incitan a más jóvenes para que realicen actos como estos, sólo con el fin de tener viralización o peor aún salir en un medio de comunicación nacional. 

De ahí la importancia de reflexionar sobre la responsabilidad que tienen los medios de comunicación en el tipo de sociedades que tenemos. Los medios también tienen la obligación de autoanalizarse, pues aunque sean empresas mediáticas, no pueden olvidarse del servicio que ofrecen a las audiencias. No debería de ser posible que los medios estén dispuestos a arriesgar su papel en la construcción de la democracia y de la cultura de paz por intereses meramente económicos. 

Que algunos pensemos esto de los medios puede parecer casi ingenuo para muchos o incluso nos pueden tildar de ignorantes; pero en realidad debemos de animarnos a hablar de estos temas. No es posible que los medios de comunicación sigan siendo intocables e incuestionables en su actuar. Y es que los medios, al igual que otros sectores que ostentan poder, también deben de tener una responsabilidad, y ésta debe de ser proporcional. Si los medios tienen mucho poder, deben de tener altos niveles de compromiso profesional y social. 

La violencia y todas sus consecuencias necesitan ser abordadas de forma responsable.