30 ene. 2015

¿Cómo identificar a un periodista o medio sensacionalista?

En El Salvador existen varios medios de comunicación. Televisión, Radio, Prensa Tradicional y Digital. Corporaciones mediáticas dedicadas a informar, a contarnos qué, cómo, cuándo, dónde, a quién y por qué está sucediendo. En un día normal de trabajo, un salvadoreño puede optar, si así lo decide, por ver en la televisión una de las 7 entrevistas de corte político de la parrilla nacional. En el espectro radiofónico puede escoger entre las muchas entrevistas -políticas o no- que en “horas pico” se transmiten, y desde luego puede informarse en los distintos medios escritos y digitales. En realidad, ¡por carencia de medios para informarnos en el país no nos podemos quejar!   

Debido a la cantidad, entonces asumo que “consumimos” tal o cual medio no porque sólo esos existen sino porque entre los que hay podemos escoger, y escogemos porque nos gusta la forma en que presentan la información, porque nos parece bien como los periodistas o comentaristas “dan la información”, por el horario, etc.  Incluso podríamos presumir en las conversaciones con nuestras amistades que consumimos ciertos medios de comunicación porque no son sensacionalistas. Es decir, que muchos de nosotros estamos conscientes que queremos consumir calidad informativa; pero –y aquí está el detalle- ¿en realidad conocemos el significado de estas palabras? ¿Sabemos reconocer un periodista sensacionalista cuando lo leemos o escuchamos?



En muchas ocasiones reconocer un periodista (entrevistador, comentarista, locutor, etc.) que sea sensacionalista es más fácil si lo leemos, vemos o escuchamos en algún medio que socialmente es reconocido como “medio de nota roja” (periodista o medio que por su morbosidad, emotividad y sensacionalismo se ha convertido en el consumo de noticias predilecto de una buena parte de la ciudadanía); pero cuando el periodista está en un medio de comunicación que no tiene “ese estilo” o que se está desenvolviendo en otro entorno, por ejemplo: sus redes sociales, comentando con sus amigos o familia alguna noticia, emitiendo su punto de vista, etc. ¿Cómo reconocemos si ese periodista es sensacionalista o no? 

Primero, debo manifestar que no estoy exclusivamente en contra del sensacionalismo, puesto que cada vez más se convierte en un estilo de emisión de información y de consumo de la misma. Estoy en contra de aquellos medios o periodistas que se rasgan las vestiduras diciéndonos que no lo son, pero hacen alarde y uso de todos los atributos del sensacionalismo haciéndonos creer que son los padres del periodismo puro y serio, comprometidos con la verdad, etc.

Así, para que no seamos timados en nuestra buena fe, o por lo menos que sepamos reconocerlos, primero es necesario que conozcamos que el sensacionalismo,  parafraseando a Rosa Nívea Pedroso[1], puede ser reconocido como una actividad periodística que agranda los sucesos a través del énfasis, incremento o sustracción de elementos como palabras, imágenes o ideas. A este concepto, pienso que es importante añadir que sensacionalismo puede ser también la repetición de temáticas (abordajes en entrevistas, noticias, imágenes, titulares, etc.) que contienen conceptos y valores que se refieren a la violencia, la muerte, escándalos y la desigualdad social.

Por tanto, aquí dejo un par de instrucciones que te pueden ayudar a reconocer, conocer y descubrir quién es qué:

1. Verifica qué tipo de palabras utiliza el periodista o medio de tu preferencia, por ejemplo, si en lugar de utilizar ciertas palabras las sustituye por otras, así:
Dar declaraciones = Rompe el silencio
Duda= Polémica, discusión.
Pánico= Alarma, terror, caos total.
Importante= Histórico, legendario, trascendente.
Discusión= Pleito, pelea, relajo.
Lluvia=Temporal, aguacero, tempestad.
Matanza= masacre, exterminio.
Nuevo= inédito.
Herido= Acribillado   
Pérdida = Catástrofe, desastre, calamidad.
    2. Identifica cuáles son los temas que prefiere publicar o divulgar un medio de comunicación. Si selecciona “escándalos políticos” por encima de problemas graves del país. Importante también escuchar o leer las palabras que componen los titulares.
3.      3. Contrasta un hecho o suceso con varios medios de comunicación e identifica si tu medio o periodista preferido aumenta o elimina información para que un hecho sea más “emocionante”. El mismo ejercicio se puede hacer con los tuits o publicaciones de las redes sociales… todo dependerá de las palabras que se utilizan.
4.   4. En televisión o radio puedes identificar si el entrevistador de un programa de tu preferencia repite ciertas ideas o frases sobre un tema sensacionalista o morboso, o si emite opiniones de ese tipo aunque no pertenezcan al tema que se esté tratando.
5.    5. Consulta las páginas de opinión de tu periódico preferido. Muchos periódicos están acusados ​​de impulsar agendas partidarias en estas páginas. Si las opiniones sobre los temas se equilibran, entonces no hay problema;  pero si en la mayoría están a favor de un punto de vista… entonces habrá que dudar.
6.     6. En la misma línea que el punto anterior, en televisión o radio puedes verificar si los invitados o temas son siempre en la misma línea y no existe contraste de información. Ahí puede estar pasando algo.

7.    7. También, verifica cómo el medio de tu elección refuerza en su contenido o fotografías los conceptos de muerte, violencia y pobreza.  

Por último, te recomiendo que siempre que leas, escuches o veas cualquier medio de comunicación tengas presente  que la gran mayoría de medios de comunicación son empresas mediáticas, y como empresas tienen que vender un producto. Tu eres quien tiene la potestad de escoger el medio que quieres consumir.




[1] PEDROSO, R.N., “Discurso sensacionalista en el Periódico Luta del Brasil. Año 2001

4 ene. 2015

Incendio en las Cascadas. Crisis de Comunicación para todos


Una vez leí que: “Sólo hay dos clases de empresas u organizaciones, las que ya pasaron por una crisis de comunicación y las que lo harán en cualquier momento”. Nadie está a salvo. Tarde o temprano una organización tendrá una crisis y será sin previo aviso. Puede que sea una empresa pequeña o grande, eso no importa ya que las crisis son muy particulares, no se parecen a ninguna otra crisis. Involucra a muchas otras instituciones, afecta a públicos internos o externos. Tendrá muertos o heridos; despedidos o protestas de calle; gente molesta o resentida con la marca; etc. en fin; pero lo único que las crisis tienen en común es que afectan la imagen. En el momento de una crisis, se involucran varios actores, mensajes, medios y acciones de comunicación que generan efectos, para algunos incontrolables, pero la mayoría de ellos, les aseguro, pueden ser tratados con un adecuado manejo de comunicación de crisis.

Ahora bien, una particularidad interesante de las crisis es que muchas veces no vienen solas para la empresa u organización afectada; lo contradictorio y curioso del caso es cuando una crisis se convierte en una crisis para terceros.  Ejemplo: El incendio en el Centro ComercialLas Cascadas, el cual involucró a varias empresas, instituciones públicas, medios de comunicación, y redes sociales. Con lo que algunos de estos actores dejaron al descubierto su falta de preparación para  manejar y enfrentar una crisis de comunicación.
A través de un pequeño y rápido seguimiento de Twitter, el cual nos dará una radiografía de las acciones y mensajes producidos, veremos lo que sucedió con el manejo comunicacional que hicieron de esta crisis ciertos actores involucrados y podremos evidenciar algunos efectos.
  • La crisis duró alrededor de 4 horas.
  • Involucró, según Protección Civil, a las empresas: Walmart, Office Depot, Farmacias UNO, GNC, Almacenes Bomba y Depósito de Telas.
  • Las instituciones gubernamentales involucradas fueron: Policía Nacional Civil, Bomberos (Ministerio de Gobernación), ANDA, Fuerza Armada, ISSS.
  •  Otros involucrados: Comandos de Salvamento, Periodistas, Redes Sociales.


Es importante recordar que en el momento de una crisis, las personas estaremos ansiosas de conocer información, detalles de los que está sucediendo; esto sin mencionar que los periodistas serán los primeros en querer conocer cifras, nombres, hechos, etc, por lo que se tiene que proveer dicha información. Los comunicadores institucionales en un momento de crisis, eso es lo que son. Proveedores de información para lograr "controlar" en la medida de lo posible la crisis, ¡ojo! la crisis de comunicación, pero en el caso "Incendio en Las Cascadas" durante las primeras 3 horas del siniestro de todas las empresas involucradas no hubo declaraciones oficiales, no vimos ni leímos a ningún vocero; así como tampoco los responsables del Centro Comercial dieron declaraciones a los medios de comunicación.

Por otro lado, el Centro Comercial Multiplaza, comercio cercano a la zona del incendio, sí emitió un comunicado en sus redes sociales aclarando que ellos estaban trabajando con toda normalidad. A dicho comunicado Radio Nacional de El Salvador reaccionó en su cuenta de Twitter tildando de "irresponsable" la emisión del mismo. Mal por Radio Nacional, esto no es ético.  

 
Walmart reaccionó tres horas después con un comunicado de dos párrafos, "... que el incendio inició en Office Depot.." -o sea no es culpa de Walmart- . El comunicado está redactado según la estrategia de traslado de responsabilidades. Casi media hora después, con su vocera dieron una conferencia de prensa y la información casi va en los mismos términos que el comunicado. Esto sin mencionar que el comunicado estaba montado sobre una diagramación que más bien parecía una oferta la que estaban promocionando y no una información tan seria como un incendio.  Mal por la empresa. 


Aparece en escena el Ministerio de Gobernación que se llevó lo propio. El ministro se hizo presente al lugar del incendio y desde luego dio declaraciones a los medios de comunicación. Los medios registraron la siguiente frase del ministro: "Ministro confirma que el helicóptero con agua no da los resultados esperados". Si bien Bomberos es una dependencia del Ministerio de Gobernación, el Señor Ministro no tenía nada que hacer dando declaraciones en el lugar, y mucho menos dar declaraciones a los medios sobre situaciones técnicas, para eso Bomberos tiene un director y tiene que tener preparados a sus voceros. Lo único que obtuvo el Ministro fue generar declaraciones negativas para su imagen y la Cartera de Estado que representa. Esas declaraciones pueden generar encabezados y notas periodísticas negativas dejando entrever la capacidad y dominio de la crisis, del Gobierno, de su Cartera de Estado y de Bomberos. Mal por el Ministerio de Gobernación.

Ahora los medios de comunicación. Tampoco pudieron manejar la crisis. No solo por el desafortunado tweet de Radio Nacional, o por la calidad de información que se leía en algunas cuentas de periodistas y comunicadores en las que hablaban que si el viento soplaba a qué dirección, si el color del humo, etc.  Y esto es lo que pasa cuando la empresa no da declaraciones. A los periodistas y a las personas no les queda más que "presumir sobre datos".  La nota mala la puso el error del community manager o quien maneje la cuenta de Telenoticias 21.

En este caso, Telenoticias 21 retuiteó una publicación de su enviado a cubrir el incendio. El periodista en su cuenta de Twitter publicó: "Las personas comienzan a sacar productos del Centro comercial" y lo acompañó de la fotografía de una persona que resultó ser el dueño de uno de los comercios que podrían ser afectados. La cuenta de dicho "noticiero" solo retuiteó la información. ¿Imprecisión?, ¿Mala redacción?, ¿No confirmó la información ni el periodista, ni el medio? Lo que sí es cierto es que NO PIDIERON DISCULPAS POR ESA INFORMACIÓN, ni a la población (por emitir falsa información) ni a la persona (por difamar su imagen), y curiosamente en la cuenta @_LuisEdugon (periodista de TN 21) y en la cuenta del medio @TN21sv fueron borrados los tuits emitidos. En otras latitudes por menos demandan a los medios y los periodistas, además que la gente ya no les cree la información que emiten.  Mal por el medio.

Puedo seguir dando ejemplos de lo mal que se manejó la crisis, la cual creó potenciales crisis de imagen para otros actores, crisis de credibilidad, crisis de redes sociales. La idea es evitar todo tipo de crisis de la mejor manera posible y por todos los medios posibles, ya que el objetivo central que debe de prevalecer entre las empresas y comunicadores es que su capital de imagen no disminuya, o en todo caso, lo haga lo menos posible…. Pero que voluntariamente ellos mismos con crasos errores se provoquen crisis, no lleva a ningún lado positivo.